martes, 8 de noviembre de 2011

Buscando el Sol en Ceres: hoy he ganado

Salida 82:: 14/10/2011
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Tenía ganas, muchas ganas. Volver a subir nuestro "coloso" es algo que siempre "me pone". El problema es que estoy, poco a poco, perdiendo la forma y eso se nota. El hecho de no poder salir con tanta asiduidad hace que pierdas el hábito y que tus piernas caigan en la desidia. Pero hoy había que subir. Así que, sobre las seis de la tarde afronté la Avenida Mediterráneo hasta el parque y torcí a la derecha, dirección Gambullón.

De frente, con respeto, arriba se ve la Loma Miranda. Corona mi vista, solo superada en primera instancia por el cielo azul y el sol impenetrable que le dan belleza a la cima. La de Ceres, permanece en la retaguardia por si algún osado intenta coronar Miranda: Ceres espera para ahuyentar a los "intrusos".

El comienzo del Monte de los Almendros suele ser duro. La primera cuesta te desfonda un poco porque son unos cuatrocientos metros de rampa que, después de la subida de La Caleta, hace que el cuerpo, poco a poco se acostumbre a la subida, pero se hace difícil. 

Cuando hemos reseteado nuestras piernas y después de un leve descansillo (donde he visto salir agua a borbotones de un chalé) viene la doble chicán (como le apodó Rafa). Es una cuesta dura, muy dura. La reducción de marcha en los vehículos es un indicativo sin paliativos. La ventaja es que ya la conozco, sé donde termina y amoldas el ritmo a su distancia. Termina, coges aire. Avanzas con suavidad con la cuesta de la piscina en la mente. Giro a la izquierda y vamos dejando la piscina en mi flanco izquierdo. Describo un semicírculo, mejor dicho una semi hélice para ver debajo de mí la piscina. 
 
Terminada la primera subida fuerte, se puede acompasar el ritmo, mantener una subida suave, buscando ese desvío a mano derecha donde cambiaremos el asfalto por la tierra de la subida de "La Maturana". Desgasta el trozo final del Monte de los Almendros, pero por fin se ve a lo lejos ese desvío. El camino de tierra se empinará hasta la saciedad para conducirme a Miranda. 
 
En todo esto, el Sol juega conmigo. Sale, se esconde, me deja intuir sus rayos escondidos en la montaña. Cuando se esconde se percibe ese aire de altura y otoñal: empieza a "picar". Intento hacer toda la subida buscando esos rayos que me caliente, que no me dejen. Parece el juego del "gato y el ratón". Parece que se va escondiendo aposta después de unos cuantos pasos míos. 
 
Paro en el cortijo del aire. Gracias al hijodelmoreno tengo avituallamiento de agua. Me encuentro con dos botellas, una recién empezada y otra que ha sufrido varios de "mis ataques" en las subidas. Ya no hace tanto calor, pero el agua sirve para aliviar un poco la boca y los labios. Continúo la subida para corona la Loma Miranda. Dirección al Oeste me espera, ya desde otra perspectiva, la Loma de Ceres. El Sol sigue jugando y, en la primera cuesta, se vuelve a esconder; cien metros adelante, vuelve a aparecer. Se complica el final: dos cuestas tremendas, para sufrir, para que se note mi esfuerzo, para amar el atletismo y, finalmente, cuando corono el Sol me regala la imagen que me tenía escondida y que tanto me costó encontrar: el reflejo del Sol en el mar, los tonos rojizos, de la puesta de sol, el brillo del mar, el atardecer de otoño. Acabo de comprender la razón de que se escondiese continuamente: había que ganarse esta puesta de sol. He ganado, he ganado respirar este aire inconfundible, he ganado esta puesta de sol de otoño, ¡he ganado!

Bajo lleno de ilusión, de ganas de respirar, … de comprender a Serrat cuando dice: "Hoy puede ser un gran día".


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SAlu2 :: PacoNavas

domingo, 6 de noviembre de 2011

Tirada larga

Salida 81:: 09/10/2011
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De la carrera de ayer salió la de hoy. Hablando con mi amigo Paco Román, me dice que si voy a salir mañana y le digo que podemos hacer una tiradas juntos. Me dice que muy suave y le digo que perfecto.

Aprovecho, antes de juntarme con él, para hacer unos cuantos kilómetros solo y acumular volumen de kilómetros. Salgo en dirección al polideportivo Los Trances y recorro los cuatro kilómetros que separan esta ruta de la rotonda del Molino, lugar de encuentro en el vial de la playa.

Ya se nota la frescura de la mañana. El calor tarda en llegar y el rocío agrega un par de grados menos al ambiente para darnos una sensación de frescor mañanero. Todo está muy tranquilo. Ruedo muy bien y muy suave. En el vial, ya me espera Paco.

Decidimos hacer el famoso Lobres_Largo. Él quiere acomodar su cuerpo a distancias más largas con la intención de preparar la Media Maratón de Granada. Recuerdo los comienzos en Paco en esto de las carreras. Empezaba con los comienzos del club Vega de Salobreña. Como siempre, ritmos lentos y tiradas con ilusión. Siempre desde la perspectiva del que comienza un proyecto nuevo y viendo las carreras como algo lejano y no al alcance suyo. Al final, como casi todos los locos que corremos, cedió: corrió su Gran Premio de Fondo, sus medias maratones y anduvo "enchangado" mucho tiempo. Ahora intenta lo más difícil, empezar.

Cuando dejamos de entrenar cierto tiempo, la palabra empezar es muy difícil. Nuestra cabeza siempre encuentra excusas para saltarse el entrenamiento, todo es prioritario o está un escalón por encima de nuestra carrera diaria. Nuestro cuerpo se "amaganta" y nos pide sillón. Las primeras salidas son tremendas. Te acuerdas de lo que hacías y de lo que haces; de los tiempos que marcabas y de dónde se para ahora el crono; de cómo subías y de cómo subes ahora; de que el circuito lo hacías del tirón y ahora estás andando, ... La única amiga de esta situación es la constancia. Convertir la intermitencia de las tiradas en hábito es cuestión de un mes, de un duro mes.

En fin, nuestra conversación de más de hora y media se ha centrado, como no podía ser de otra forma, en torno a la Educación. La situación actual de la educación, los temas tecnológicos, la dificultad de la gestión de un centro educativo, las actividades dentro de un centro, ... e innumerables temas, todos relacionados con la misma temática. Una verdadera mesa redonda por un paraje inigualable.

Llega al pueblo y despedida. A él le queda algún kilometrillo hasta la playa.

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SAlu2 :: PacoNavas

martes, 1 de noviembre de 2011

Toma del Castillo

Salida 80:: 08/10/2011
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Después de terminar el III Congreso Escuela TIC 2.0 en Granada, bajo cansado, pero con ganas de correr. De "echar un rato" bueno en la carrera que se creó desde el Club Atletismo Vega Salobreña hace ya algunos años. Este año se hace "semioficial" y subiremos al castillo en una carrera de unos ocho kilómetros.

Voy a tener la mejor compañía posible: unos cuantos amigos y mi mujer, María, que la he convencido para que haga unos "kilometrillos" más de lo habitual y se plante en la calle Andrés Segovia para entrar en el fabuloso Castillo Árabe de nuestra Villa.

La tranquilidad es la tónica habitual de esta carrera no competitiva. Veo a antiguos amigos y compañeros: Antonio "el de las rueas", Fran Villaescusa, Manolo Guirado, Paco Román, Luis, ... También hay nueva savia, gente joven que se ha animado a participar en la que, probablemente, será su primera carrera.

La carrera comienza desde el Ayuntamiento de Salobreña. Salimos muy tranquilos aunque hay un grupo que sale "a to caña". Muy despacio, a cola de grupo vemos como la gente anima entre la extrañeza y jolgorio de ver "un puñao" de gente tomando las calles para cubrirlas de deporte en vivo. Es un día bueno para correr. Un nublado intenso con una agradable brisa alivia el cansancio. Miro siempre a María para comprobar que va bien.

Estamos al fondo del paseo marítimo y comienza un compañero a quedarse. El grupo se solidariza y baja un poco la marcha. Vamos muy lentos, pero seguros. En el vial el grupo de disecciona y nos quedamos como una avanzadilla del grupo de cola. Estamos María, Luis, Paco Román y yo. Más tarde damos "caza" a un joven que va quedándos descolgado. Conseguimos que se una a nosotros y nos acompañe en la subida.

La cuesta del Rosario se ve muy inclinada desde abajo. Intentamos subir corriendo, pero María echa pie a tierra casi al final de la rampa. Por Juan XIII volvemos a acompasar el trote. Un grupo de niños nos choca la mano y nos anima. Los niños viven todas estas cosas en estado superlativo. Me encanta ver su frescura, su excitación.

La cuesta de la biblioteca hace que subamos andando. Realmente es una cuesta muy dura. Se hace un poco larga hasta llegar a la calle Estación. Desde la calle Estación ya se ven las murallas del castillo. Cuando nos acercamos a la plaza de la iglesia ya se oye el bullicio de la merienda de la tercera edad. Allí, con Cristina y Rosi, se encuentran Marcos y Darío que nos acompañarán en el último tramo para entrar en el castillo con nosotros. Es muy bonito correr los cuatro juntos por las calles de Salobreña.

Giramos a la derecha y tomamos una de las calles más bonitas de Salobreña: Andrés Segovia. Su empedrado, sus adornos florales a ambos lados, pero sobre todo, es una "alfombra árabe" que nos conduce al castillo. La entrada por la puerta es emocionante y correr por el castillo también. Hay bastante gente: todos los atletas que ya han llegado y, cómo no, las voluntarias y voluntarios que ayudan, sin los cuales no serían posibles muchas cosas. Cruzamos la meta los cuatro entre aplausos.



Ha sido una experiencia muy bonita, además, nos han regalado unos pocos tomates cherrys. Fantástico.

P.D.- Muchas gracias a Luis Martín (Luis "el francés") por hacer de fotógrafo-atleta en la carrera y regalarme estas maravillosas fotos.

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SAlu2 :: PacoNavas