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recorridos 1226
Domingo, siete de la mañana. Veinte minutos después estoy trabajando, esperando que den las ocho y veinte para ir al punto de encuentro. Tostada y café con leche han caído para tener energía en esta mañana.recorridos 1226
Como es ritual, estando en Salobreña Agustín, no hay tirada sin él. Primero hago pareja con Rafa, y luego nos juntamos con Agustín en el kilómetro uno.
Rafa parece encontrarse bastante mejor que ayer. Le sentó muy bien acortar un poco los kilómetros. Por todo ello, decidimos hacer el gran clásico: Lobres Largo. Catorce kilómetros, ida hasta las estribaciones de la Cueva del Capitán y vuelta al pueblo pasando por la Tahiba.
Como siempre, recorrido a las distintas competiciones deportivas, repasando, cómo no, el fútbol y la F1.
Todo el recorrido transcurre de forma natural, como es de costumbre: un poco de frío, las rectas hasta llegar a Lobres que se hacen un poco largas, la cuesta dura, fantástica compañía, todo hasta... llegar al kilómetro doce. Al llegar al cortijo de Juan Antonio (maestro y excompañero en el IES Nazarí, que ahora disfruta de su jubilación), nos encontramos con su vehículo totalmente calcinado. Impresionados, llamamos a Juan Antonio que nos atiende con toda la tranquilidad del mundo:
-- ¿Queréis agua?
Nos pregunta sin más. Le preguntamos por el coche. Nos comenta que anoche, cuando se acostaron, sin más, comenzó a arder el coche. Los bomberos le dijeron que pudo ser algún cortocircuito. Sinceramente, mantiene una postura exquisitamente tranquila. Además, apostilla:
-- No hay problema, todo esto es un problema de "dineros". ¿Vamos a comernos unas cuántas naranjas?
Dejamos su Mercedes calcinado y bajamos hasta los naranjos y mandarinos. Degustamos naranjas exquisitas y mandarinas buenísimas. Caen muchas, más de las que deberían. Son las primeras naranjas del terreno de este año. La verdad es que es un auténtico lujo eso de correr y poder avituallarse con la fruta del terreno. Ese olor de las manos a naranja es incomparable.
Dejamos la finca. Comentamos la tranquilidad con la que vive tal problema Juan Antonio. Sinceramente, es una buena terapia ante los problemas, su corazón, seguro que estará tranquilo. Llegada al pueblo. Estiramientos y... ¡hasta luego, Lucas!
P.d.- La foto es de este verano, pero era la única que tenía de Juan Antonio.
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SAlu2 :: PacoNavas








