miércoles, 31 de agosto de 2011

¡43 años de diferencia!

Salida 57:: 30/08/2011
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59-16=43 ¡años de diferencia!
Increíble pero cierto. Casi medio siglo había de diferencia entre el mayor y el menor del grupo de atletas de hoy. Agustín, con 59 años, era el abuelo del grupo y el nuevo, Carlos López, era nuestro niño con 16 años. Echando cuentas, es curioso, cuando empezamos a correr Agustín y yo, Carlos apenas había nacido o tenía un añiño. Esto es lo que permite nuestro deporte, hacemos un grupo compacto, homogéneo, pero de distintas generaciones. Todos nos aportamos.

¡Buen grupo para hoy!, me dije cuando vi a Carlos esperando en la carpintería. Antes habíamos coincidido en el camino Rafa y yo. Carlos es un antiguo alumno mío (de 1º y 2º ESO) hace dos años. Es hermano de José Luis López (campeón de España de Decathlon, comentado con anterioridad en este blog). Es un atleta increíble, decantado más para los deportes de "pelota", destaca en el fútbol y en el tenis, ahora también en el padel. En fútbol ha jugado muchas veces con la selección granadina de fútbol y fue convocado para probar con el R. Betis. En tenis, es un auténtico bestia. Tiene una técnica envidiable y una fuerza fuera de lo normal. En padel me ha "pegado" bastantes palizas: hacíamos una fiesta mi compañero (Gerardo, un auténtico crack) y yo cuando ganábamos un set. Únicamente había venido una vez conmigo a correr. Hicimos algo parecido a Matagallares y fue bastante bien.

En la "Alameda", entre eucaliptos
Ahora buscabamos los tres a Agustín en la playa para hacer un Lobres ... ¡en el cruce decidiremos! Rafa apunta que vamos muy vivos. Carlos va muy bien, va suelto. Va con su DIVINA JUVENTUD. Buenas conversaciones deportivas durante todo el camino. Al llegar al cruce, recto dirección Lobres_Largo. Decidimos tunearlo (buena idea de Agustín) para no subir a la cota cien. De esta manera, volvemos por un camino que hay paralelo al que hemos hecho que sale también a Lobres. En este camino hacemos Carlos y yo un kilómetro un poco más rápido, hay que cansarlo. Así llegamos al grifo "potente" de Lobres. Como siempre, imposible beber. Siempre nos acordamos de la parada anterior en el pozo de Ítrabo. Debería haber más pozos de Ítrabo por el camino.

El puente de la autovía A7
A partir de Lobres todo es muy tranquilo. Dos subgrupos, Carlos y yo un poco por delante hablamos y hablamos. Detrás, escucho a Rafa y Agustín hablando de música: les apasiona a los dos. Todo muy suave, hasta el final.

P.D.- Al final se me ha olvidado el que iba a ser el centro del Post: "la siesta de la beata". Rafa, queda en pie para otro post.

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lunes, 29 de agosto de 2011

Tirada matutina en lunes, las vacaciones se terminan

Salida 56:: 29/08/2011
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Últimos días de vacaciones, además María también está de vacaciones y puedo salir a correr temprano con Agustín. Un día de descanso, el domingo, para descansar las piernas y cargar energía. Por la mañana es la misma rutina de siempre: me levanto a las 7 de la mañana para desayunar, 10' de estiramientos en el parque y salida hacia la playa a las 8'20 para estar en la rotonda del  Molino a las 8'30.

Allí estaban Isabel y Agustín ya esperando y estirando. Dirección Matagallares, Agustín me cuenta cómo le fue la tirada del domingo. Estuvieron Rafa, Luis y él. Hicieron un recorrido por el Hacho, recorriendo la vega y volviendo al pueblo por el camino del cementerio. Luego bajaron por la Cuesta Caracho hasta el Caletón. Buen recorrido. Rafa sigue en "sus trece" y se mantiene como un reloj.

Hablamos durante todo este recorrido de los planes de entrenamiento para una maratón y de la buena base para comenzar a preparla que tendríamos ahora. Son ya bastantes kilómetros acumulados. Subimos bastante bien la cuesta de los Matagallares, a buen ritmo y sin descanso. Parece que las piernas responden mejor de lo que yo pensaba. Aprovechando esta inercia, aceleramos el ritmo en la cota cien haciendo los últimos dos kilómetros antes de bajar a La Caleta a ritmos de 4'27'' y 4'19'' minutos por kilómetro.

Desde este punto, bajada de recuperación buscando El Lavadero donde echar un trago de agua. Desde allí, por la playa (está serena, clara, acogedora, perfecta para darse un baño) buscamos el último kilómetro por el paseo de la playa para terminar con unos cambios de ritmo. Nos quedan dos tiradas matinales que, por supuesto, aprovecharemos.
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SAlu2 :: PacoNavas

Sábado, en grupo

Salida 55:: 27/08/2011
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De nuevo en compañía. Agustín ha llegado de su tour veraniego, Carlos se apunta como el fin de semana y Rafa, muy activo esta semana, es el cuarto hombre. En grupo vamos a Lobres en una tirada pequeña, corta, de recuperación.

En el trayecto anterior ya venía hablando con Rafa sobre su intensa semana. Hoy es el cuarto día que corre. Está muy activo y las piernas le están funcionando bastante bien. Se queja, como todos.

En nuestra marcha hacia Lobres, Carlos sufre una torcedura. Le molesta un poco, pero en caliente puede seguir. Está preparando el triatlón de Motril. Nos comenta cómo es y cuál es el recorrido. La verdad es que son "verdaderas máquinas". Eso de hacer un montón de metros en el puerto, salir y hacer unos treinta kilómetros en bici, para terminar con la carrera a pie, es de verdaderos valientes. También es cierto que requiere una preparación muy fuerte e intensa para hacerlo medianamente bien.

Agustín el pozo de Ítrabo
Hay "parada técnica" para repostar en el pozo de Ítrabo. El agua, como siempre, está fresquita, nos refresca y nos quita la sed "al tirón". ¡Cómo se agradecen los eucaliptos de la ribera del río!, nos envuelven y nos refrescan escoltándonos hacia la destiladora de alcohol, antiguo Ingenio de Lobres.

En Lobres, nueva parada en la fuente. Les vacilo un poco a mis acompañantes a ver quién es capaz de beber agua solo en el grifo de Lobres. El agua sale despedida de nuestra boca, de nuestras manos, sale a una velocidad increíble, lo justo para no beber. Bebemos con ayuda de alguien y emprendemos la marcha.

Todo muy tranquilo, todos en grupo. Nos encontramos con la sorpresa de que en la carretera de Salobreña a Lobres hay un choque de dos coches justo en el puente de la rambla. Parece que uno se cerró más de lo normal. No hay heridos, pero es curioso que en una carretera donde se debería ir despacio hay tantos accidentes. Recuerdo que tiene el sobrenombre de "la carretera de los borrachos".

Despedimos a Carlos y Agustín y estiramos Rafa y yo en la verja del Mayor Zaragoza. Buena tirada.
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sábado, 27 de agosto de 2011

Y pienso, ¿de qué escribo hoy?

Salida 54:: 26/08/2011
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Salobreña entre zapatillas
Tirada corta y relajada buscando el descanso que llegará el domingo. Al cuerpo le cuesta ahora mucho asimilar los kilómetros. No voy tan fresco como antes. El descanso se echa en falta y la gran cantidad de kilómetros (desde cómo partía) juegan en mi contra.

Hoy tocaba un Lobres_Chico. Cuando salí, a las 6'30 hacía un aire colosal, un ponientazo que casi se llevaba las palmeras. Unos kilómetros luchando con él, hasta que cruzo la rambla y ¡sorpresa!, el viento desaparece por "arte de magia". El vendaval se queda en Salobreña y busco Lobres para hacer el giro de vuelta.

Muchas veces voy pensando "¿hoy de qué escribiré?". Muchas veces la respuesta viene sola, siempre. Siempre hay algo que te recuerda una anécdota del pasado, te encuentras a alguien o ves algo singular. Hoy no ha fallado.

Lobres, buenos circuitos, buenas vistas
Me han impresionado (quizás porque hacía ya mucho tiempo que no pasaba por este circuito a esta hora) varias cosas. Lo primero ha sido la tranquilidad y la vuelta a tiempos antiguos al pasar por Lobres. La gente adornaba las puertas de su casa con sillas, buscando la tranquilidad y el fresquito que dan las calles. Ese ritual lo recuerdo cuando yo era pequeño que era típico por todas las personas de la misma. En la actualidad, en la zona baja del pueblo es imposible ver que la gente baje con su silla. Se quedan en sus terrazas buscando ese aire y no se relacionan unas con otras. En la zona alta, la gente mayor es la única que sigue con la vieja tradición.

Subiendo hacia la ermita de San Antonio me ha gustado mucho la postal que he visto: dos personas mayores, mujer y hombre. Hombre con brazo "en cabestrillo" y la mujer cogida a él formando un enlace de cadena de uno a otro. Dos personas que se quieren y que se ayudan y cuando llegan a esa edad, más todavía. Me ha recordado a mis abuelos maternos.

En la "Alameda" entre eucaliptos
Ya en la zona de la Tahiba, me ha impresionado la luz. La luz brotando de las hojas de chirimoyos (el árbol de la gravedad, le he apodado). Un verde intenso y precioso se regocija dándole ese toque inconfunble a la última maduración del fruto. Antes, por la zona de la destilería, también me impresionó el platear de los chopos. Es precioso cuando corre un poco de aire y mueve la hoja de los chopos: al tener distintos el haz y el envés, hay un contraste de colores. Un verde débil, contra un color plateado que le da glamour a la vega.

Dirección Lobres
Tranquilidad desbordante. Sin viento. Una pareja ha acondicionado su "casino" en la puerta de su cortijo. Buscando el fresquito, han sacado una mesa y dos sillas y juegan a las cartas. Acompañan la estancia con un refresco y una tranquilidad pasmosa. Ante tanta tranquilidad, no podían faltar las ranas, que saltan a mi paso hacia el balate.

Me desvío en la carretera buscando el camino que va paralelo a la rambla para ir a la playa. Al entrar en la rambla me encuentro con el invitado que dejé hace una hora: el viento me da la bienvenida con brusquedad. Parece que estaba escondido en la rambla buscando el paso de algún transeunte. Dirección a la playa. Siempre me acompaña el aire.
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viernes, 26 de agosto de 2011

Tranquilidad

Salida 53:: 25/08/2011
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Tranquilidad en Lobres
Tras el rodaje de ayer y el descanso de anteayer, es un buen día para hacer una tirada a ritmo. Hoy me he propuesto "medir" mis piernas y esforzarme intentando ir rápido. Escojo el recorrido Lobres_Largo porque es muy exigente y su distancia es amplia, casi simulando una media maratón. Decido hacerlo en sentido inverso, este sentido es más favorable para intentar hacer un buen tiempo.

Comienzo con una la subida suave de dos kilómetros de la carretera que va asfaltada a Lobres, hasta tomar el último kilómetro con una subida (dura para hacerla a ritmo) que me llevará al merendero de la Tahiba. En esta subida me llevo una sorpresa, de pronto a la altura del corral de cabras, me encuentro con el mastín que en otra ocasión me llevó a deshacer el camino. El perro está sentado a la sombra y, en esta ocasión, no se levanta, simplemente ladra, con un ladrido ronco a mi paso. Echo "pie a tierra" y valoro la situación. Paso andando y veo que el perro ni se inmuta. Está claro, ese ladrido parte de la nobleza de un perro que debe cuidar su espacio y, simplemente, me advierte de que está allí. Me doy cuenta de que realmente me está saludando. Retomo mi carrera y corono en la Tahiba.

Cota 100, Lobres
Camiones trabajando en la autovía, cementerio de Lobres, invernaderos, ladera desmontada, dos super-cortijos de piedra insertados en el medio y el kilómetro seis. Miro el reloj y no estoy contento, decido bajar el ritmo (no he hecho bien las cuentas y si hubiese continuado habría hecho buen tiempo). Ruedo despacio y percibo una tranquilidad inmensa. Estoy en el último tramo de la cota, dentro de poco tendré la opción de irme por el túnel hecho a mano o bajar. La sensación es impresionante, hay una leve brisa que se escucha perfecmente. Los pinos mecen sus ramas suavemente. Hay una calma fuera de lo normal acompañada por unas vistas únicas. Son las once de la mañana; se escucha la campana de la iglesia de Lobres. Cambio de orientación y me encuentro con la autovía al fondo. Se termina esa tranquilidad. La bajada es amenizada por las chicharras que entonan su melodía en el barranco.

Salobreña, realmente única
Me dedico a rodar muy suave hasta llegar al pozo de Ítrabo. Parada obligada. Me refresco y tomo la ruta alternativa del polideportivo, ya andando. He quitado un kilómetro. Al final se hizo largo el Lobres de hoy, pero recuperé esa sensación de tranquilidad absoluta que únicamente se percibe alguna vez que otra en el campo.

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jueves, 25 de agosto de 2011

Improvisando entre la 100 y la 200

Salida 52:: 24/08/2011
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Tras un descanso merecido, toca otra tirada. El último mes (de 18 de julio a 17 de agosto) ha sido muy bueno: 362 kilómetros en las piernas. Es mucho, es el equivalente a la preparación de un maratón. Las piernas y el cuerpo están cansadas, pero, a la vez, he recuperado la forma. Soy capaz de rodar bastante bien a ritmos que no los hacía desde hace tiempo.

Nos ha salido una buena tirada la de hoy. Ha sido con circuito improvisado, pero al final se nos ha echado la noche encima y hemos acabado muy contentos mi amigo Rafa y yo que salíamos sobre las 8'15 desde la Casa Roja.

No teníamos muy claro hacia dónde ir. Rafa me dijo que el lunes había hecho una hora de carrera continua. Yo tenía ganas de hacer un Lobres_Largo a ritmo pero lo había aparcado. Hemos decido subir por la cuesta del cementerio. Vamos bastante bien, de manera que le propongo hacer una cuesta que antes únicamente la habíamos hecho bajando: la cuesta Vinuesa. Es una cuesta muy dura que sale desde unos 100 metros después de dejar el desvío hacia el Monte de los Almendros. Es muy dura, sube de la cota 100 a la cota 200 en apenas ochocientos metros. No tiene descansos y rápidamente coges altura. Subimos muy bien, especialmente Rafa que está con muchas ganas. Cuando casi coronamos nos encontramos con dos excursionistas, dos mujeres. Una de ellas me pregunta: "¿Por dónde vas ya?". Al principio no la conocía. Es María Jesús Castaño, compañera de profesión, profesora y Salobreñera de nacimiento [María Jesús es hija de María Teresa Vinuesa Jiménez, que pasará a la historia por ser la primera concejala de Salobreña. Hace varios años le hicimos una entrevista para un periódico del instituto. La entrevista fue fantástica. Le hicimos recordar aquellos comienzos de la democracia y los comienzos de la integración, tan difícil, de la mujer en el mundo de la política y laboral. Algún día subiré esta entrevista, fue realmente genial]. Le dije que iba por Valladolid, pero alejándome.

La sombra hacia Salobreña
Al coronar tenemos una vista realmente fantástica del pueblo. A doscientos metros del nivel del mar con Salobreña en el fondo, mar y vega. Seguro que es buen sitio para reflexionar y recrearse. Buscamos la bajada a la cota cien, llamada "la calle Cristo". Es la subida más suave que une las dos cotas. En este trozo hablamos de la dureza de la profesión de agricultor, de cómo sabe perfectamente la hora y lugar de salida del sol, la hora y puesta del mismo, que a las siete de la mañana ya es tarde en el campo, ...

Ya estamos abajo. Recorremos ahora la cota cien para salir en La Caleta. Hablamos del pilar de La Casa del Cura y Rafa dice que ¿por qué no hacemos un Rocky (subida por los escalones del Gambullón)?" Me sorprende, está muy animado y, a pesar de echar de menos el agua, mantiene buen ritmo y ganas. Pues vamos a ello.

La Caleta, al fondo
Podemos certificar que hay 266 escalones. Esta vez los hemos contado los dos. Rafa sube muy bien, está hecho "un máquina". Saludo a la virgen de Lourdes y a los dos pastores que le acompañan, salimos por el arco de herradura de entrada al Paseo de las Flores y nos dirigimos al pilar. Bebemos agua y Rafa dice que a lo mejor está restaurado, que le suena que era como de chapa el antiguo. Habrá que investigarlo.

Paseo hacia la Pontanilla cuando la noche cae ya en Salobreña. Hemos hecho deporte, hemos "cascao" (dialogar en salobreñero) y además nos hemos divertido. Acabamos plenos para irnos con nuestras familias. Mañana más. 

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miércoles, 24 de agosto de 2011

El pilar de 1926

Salida 51:: 22/08/2011
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Bajando de la cota cien a La Caleta
Poco a poco, sumando sumando cada vez más lejos: estos 690 kilómetros sería el equivalente de llegar a Valladolid o haber pasado Castellón. Es el "trabajo de hormiga" el sumando poco, pero constantemente, te lleva a acumular grandes cantidades. Los diez, doce, quince kilómetros diarios no son mucho, pero estos dos meses he hecho más kilómetros muchos coches. Bueno, todavía faltan trescientos kilómetros para salir de España por el norte o mil para llegar a París.

Salida matutina con piernas cansadas. A las 10 de la mañana emprendo la ruta rumbo a la subida de Matagallares. Al principio las piernas van muy bien, pero al cabo de unos 3 kilómetros me piden más descanso, un ritmo más sosegado. Sin dudarlos, se lo doy.

Salobreña
La subida, como siempre, es preciosa. Casi al final me da ese mar verde coronado por el pueblo blanco y el azul como contraluz en el fondo. No me canso de ver esta imagen desde distintas perspectivas. Antes, siempre me quedo mirando una composición preciosa al inicio de la subida: el Monte Hacho en medio, a la izquierda la torre de la iglesia y a la derecha el castillo. Son tres iconos de nuestro pueblo que aparecen fundidos en uno.

Al ser una tirada corta, decido darle ese toque especial que se merece: subida por los escalones del Gambullón. Curiosamente, las cuentas no cuadran y hoy he contado 266 escalones. Algo falla. Veinte escalones de diferencia respecto a la última subida. En realidad es difícil subirlos y contarlos por el simple hecho de que algunos te aparecen con un paso y otros hay que dar más de un paso para subirlos. Corono, virgen de Lourdes y hoy añado un matiz distinto al del otro día: me he acordado del pilar histórico de nuestra Villa. Creo que se merece hacer una parada y beber un poco de agua en el único pilar que nos queda tras la instalación de suministro de agua en 1928. Este pilar fue ubicado en la Plaza del Ayuntamiento. Luego fue sustituido y cambiado de ubicación a la actual. Es una joya. Recuerdo cuando era niño y subíamos el domingo a la iglesia. Parábamos, mi hermana y yo, a beber agua, cual ritual todos los días.

Así que hoy, después del Paseo de las Flores, Postigo del Mar, calle Agrela y Plaza del Ayuntamiento, enfilo otra calle emblemática de nuestro Salobreña: la calle Real. Calle que va desde la plaza hasta la antigua entrada al recinto amurallado de Salobreña en La Puerta de la Villa. Calle Constitución, Fábrica Nueva y paseo hasta la casa. Es muy bonito cuando corres por el casco antiguo, te aporto otro tipo de sensaciones distintas, únicas.
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lunes, 22 de agosto de 2011

Seis, 6 atletas para la mañana del domingo

Salida 50:: 21/08/2011
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En Salobreña
Seis atletas, ¡6! estábamos hoy en el vial para entrenar. Recuerdo, hace unos cuantos años, cuando nos reuníamos también seis, siete u ocho atletas para entrenar casi todos los días. ¡Qué buenos tiempos! Habíamos salido Rafa y yo a las 8'20 de la carpintería en una mañana, parece, sin tanto calor como las precedentes. Llegando al vial nos encontramos con Luis, que se apuntaba a la tirada dominical y un poco más tarde aparecía Carlos. Agustín me comentó que, posiblemente, vendría. También aparece Rafa (Zubia) que nos pregunta que si "cabe" uno más. Agustín llega con Isabel y ya estamos al completo. Salida hacia los Matagallares.

Tenemos hoy dos atletas nuevos. Carlos es un clásico en nuestro pueblo, lleva veraneando toda la vida. Ha salido con nosotros muchos veranos y nos ha puesto en "fila de uno". Los últimos años llega muy bien, anda bastante mejor que nosotros. Ahora entrena periódicamente en Úbeda y se dedica a hacer cualquier tipo de carreras, es especial, triatlones. El próximo de Motril le espera. Conoce muy bien el pueblo y sus recorridos.

Nuestra tierra
Con Rafa (Zubia) es la primera vez que corro. Es muy fácil verlo en Salobreña en las épocas estivales entrenar. Veranea desde hace mucho tiempo en Salobreña. Ha sido, y es, un participante asiduo en las carreras de la provincia. Recuerdo siempre verlo en las carreras de la Diputación. Guardo una anécdota muy curiosa con él hace ya siete u ocho años. Recuerdo cómo llegando en la carrera de Órgiva, lo tenía delante en la última recta, una cuesta que conduce a meta. Ya fundido hice un último esfuerzo y lo adelanté un poco antes de llegar. En esta carrera, siempre, hay unas rifas y sorteos (jamones, quesos, aceite, mermelada, ..., productos típicos alpujarreños) después de la misma. No recuerdo el lugar en el que llegué, pero lo que sí recuerdo es que no me tocó un lote completo (jamón, queso, aceite y mermelada) por haber llegado un puesto antes. ¿Quién se llevó el lote? Efectivamente, Rafa (Zubia). Hoy lo se lo recordaba.

Cañaveral, Salobreña
Parada "técnica" en el pozo de Ítrabo para beber el mejor agua del mundo. Luis decide no parar para afrontar la subida más tranquilo. En la subida se produce una "selección natural", y cada uno se amolda al ritmo que puede. Me acomodo con Rafa y cerramos el grupo. Rafa me dice que en marzo subía bastante mejor. Le falta rodaje. Coronamos y nos reagrupamos cerca del cortijo de José Manuel (que dice que va a empezar a correr YA. Será bienvenido).

Llegando al cementerio, abandona el grupo Rafa dirección a Salobreña. Ahora mismo le viene un poco largo. Nosotros subimos un poco el ritmo y llegamos al Lavadero de La Caleta. Rodeamos la fábrica por la playa y Luis nos abandona para darse un baño en la playa de la Guardia y un poco más tarde, en la playa del Peñón, es Rafa (Zubia) el que se queda con su familia. 5' después, paramos en el centro del paseo de la playa. Una fuente con medio metro de chorro nos hidrata. Se queda Agustín, que se despide hasta el fin de semana. Comenta que necesita el descanso, que está fundido y se va a Salamanca con su hermano (que ayer coronó Ceres).

Carlos me acompaña hasta el parque La Fuente. Hablamos de la existencia de este blog de "idas y venidas" de este atleta. Periódico y estiramientos.
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SAlu2 :: PacoNavas

domingo, 21 de agosto de 2011

Agrupamiento de fin de semana

Salida 49:: 20/08/2011
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La "Alameda" que lleva a Lobres
Después de la gran tirada de ayer, hoy toca una salida corta para recuperar. Hay que aprovechar las salida matutinas de los sábados; suele haber compañía, además, de la buena.

A las 8'15 llega el gran Rafa. Volvemos a encontrarnos después de un mes. He consultado la última salida con él. Fue hace ya casi un mes. Buscándola, me he encontrado con la entrada que registré: Agricultores, cuidadores de la tierra, he recordado dicha entrada y el homenaje que hice a una profesión tan dura y bonita, y a una antigua alumna muy especial para mil. Buena entrada. En fin, llega con "la mosca detrás de la oreja" después de conocer la cantidad de kilómetros que estoy haciendo, mientras que él anda liado con su famoso "Proyecto X" y sale apenas dos o tres veces a la semana.

Rumbo a la playa, pasamos al lado de los diez caballos y un potrillo de siempre. Me pregunta si el potrillo es el mismo del que yo hablo, pero no lo es. Del que hablé que nos saludaba estaba cerca del puente de la nacional. En la playa tenemos clásicos del fin de semana (Agustín y Hugo) y también Paco, el hermano de Agustín (ha salido alguna vez con nosotros y antes corría bastante). Las lesiones le han pasado a las caminatas. Hoy pretendía hacer la subida a loma de Ceres (que buen recuerdo de ayer). También llega Isabel, mujer de Agustín, que todos los días hace su tirada de unos ocho kilómetros. Le permitió este invierno debutar en su primera media maratón.

Pozo de Ítrabo: el mejor agua
Por lo tanto, salimos cuatro: Agustín, Hugo, Rafa y yo dirección Lobres. Decidimos hacer este circuito fundamentalmente por el agua: parada en el pozo de Ítrabo (el mejor agua: fresquita y rica) y la del grifo de Lobres (ya hemos hablado varias veces del máster que hay que hacer para beber agua allí).

El tramo hasta Lobres es muy tranquilo. Conversaciones sobre fútbol, sobre todo. En Lobres, llegamos a la Ermita de San Antonio. Antes habíamos especulado con que allí estaría San Cayetano. Un vecino y una vecina del lugar nos dan indicaciones para llegar al cortijo (no está en una ermita) donde está talla. Decidimos "tunear" nuestro Lobres_Corto y bajar la carrera unos doscientos metros. Llegamos a un camino sin salida, donde hay un cortijo. Deshacemos el camino y bajamos aún más, para tomar un camino paralelo al "clásico" de la Tahiba. Este trozo se hace largo y Rafa, al final del mismo, anda un poco "tocado". La falta de rodaje le está pasando factura.

Diez minutos más tarde nos habían abandonado ya Hugo y Agustín en el polideportivo, donde nos quedamos reponiendo líquidos. Ya paseando salió un tema interesante: la Cueva del Capitán. Seguro, haremos una tirada en su "honor", pero no pasando cerca, visitándola.
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SAlu2 :: PacoNavas

sábado, 20 de agosto de 2011

Salobreña desde 560 metros de altura: Ceres

Salida 48:: 19/08/2011
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Algunas veces es mejor empezar por el final, y el final es este:

Un buen avituallamiento



Homenaje al hijodelmoreno
Realmente impresionante la salida de hoy. Tenía muchas ganas, muchas de volver a subir, pero sinceramente no era el día. Las condiciones climáticas eran de calor, de mucho calor: 28ºC y un 80% de humedad, que se trasladan a un índice de calor de 32ºC, pero he convencido a mi cuñado y hemos subido. Él en bici y yo a pie (luego resulta que no éramos los únicos).

Hemos salido sobre las  5'45 de Dolores Ibárruri y hemos tomado dirección a la La Caleta por los "Calleones". Subida por La Caleta y cruce con la nacional. Ya empezamos lo bueno. Voy sudando de manera exagerada (en el día de hoy me había hidratado de manera especial y ahora lo estoy soltando). Primera rampa dura, descanso, Doble Chicán (preguntar a Rafa) y piscina. Voy a buen ritmo, pero sudando muchísimo. Hemos pasado lo más difícil y nos queda la parte más sencilla del Monte de los Almendros. No corre el aire y en los trozos que no hay sombra, aparece con vehemencia dándonos un "caluroso" saludo. Llegamos al desvío, es buen lugar para hidratarnos.

Al fondo Salobreña y su playa
Me quito la camiseta y la estrujo: medio litro de sudor, seguro. Afrontamos la parte más dura más desgastados de lo normal. En este trozo Colás sufrirá más que yo: es un trozo muy difícil para hacerlo con bici: hay que tener mucha técnica, fuerza y cabeza. Todo el mundo no sabe subir con "el molinillo". Tramo de tierra, cuesta dura, dura hasta la Loma Miranda. Un dóberman nos saluda ladrando intensamente comunicándonos que allí vive él. Que no se preocupe que nos se nos ocurrirá entrar. Siguiente cuesta y tomamos un trozo precioso, la cuerda que separa la parte norte de estas montañas: Ítrabo y Molvízar, de la parte sur: el hotel y la nacional 340. En esta cuerda corre un intenso fresquito que ya no nos abandonará.

Colás
Penúltimo tramo, dos cuestas ligadas que conducen a un depósito pequeño de agua. Se corona y se ve la última rampa: parece menos de lo que es, pero, es ¡DURÍSIMA!. Menos mal que es corta. A la derecha se ven las cabras pastando. Lo único que me he encontrado yo aquí arriba en las subidas han sido cabras y cabreros. Algún coche esporádico.

Coronamos y disfrutamos de la Libertad de Ceres.  Es dulce, fresca, nos regala inmensas vistas, tranquilidad. Nos lo regala todo. Es la generosa recompensa a este esfuerzo tan duro. Nos recreamos en la cima. Sacamos algunas fotos (antes no hemos utilizado la cámara). Diez minutos después comenzamos la bajada.

Juan y Colás
Allí nos encontramos con Juan. Pastor del pueblo y padre de una antigua alumna mía hace ya ocho años. La vida de pastor es muy dura: levantarse temprano, ordeñar, preparar a las cabras y "de sol a sol". Les permite estar en contacto con la naturaleza, pero es muy duro. Mi cuñado le dice que por eso está en forma, pero él dice que no es todo lo que se ve. Antes sus perros habían controlado el rebaño ante nuestra visita y nos habían indicado levemente que ellos estaban allí.

Bajada en bici: es difícil

Colás, Manolo y Gabriel


Colás, Manolo y yo
 Más sorpresas en la bajada. Dos excursionistas están a punto de coronar también Ceres. Vienen andando desde Salobreña y son conocidos del pueblo: Manolo y Gabriel. Es gente acostumbrada a "patear" esta zona y están "echando un ratillo" por estos maravillosos y calurosos lugares. Sacamos unas cuántas instantáneas y bajamos.

Parada en el Cortijo del Aire. Bebemos. Antes habíamos parado también en el cortijo de los tíos de mi cuñado. Ha caído medio litro de agua. Más bajada, más bajada. Mucho cansancio. El cuerpo ha sudado mucho y tampoco le da tiempo a recuperar. Caleta. Desvío por los antiguos aparcamientos de la Guardia. Playa y familia. Nos hemos pasado. Hemos estado más de horas de circuito.



P.D.- Nos espera cerveza, tortilla de patatas, roquefort, pan recién salido, ... Ha merecido la pena.

Un buen avituallamiento
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SAlu2 :: PacoNavas

viernes, 19 de agosto de 2011

En Salobreña y Órgiva

Salida 47:: 18/08/2011
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Salobreña
Después de las series, hoy con ganas. Sabía que iría a Órgiva, pero Víctor está muy bajo de forma y he aprovechado para salir esta mañana a las 10 con mucha, muchísima calor.

Las piernas al principio iban bien, pero al cabo de veinte minutos, se notaba el esfuerzo hecho apenas doce horas antes. De esta manera, decido relajarme un poco y disfrutar del sonido de las chicharras y del aroma de los pinos del camino del canal. Sí es cierto que venía pensando hacer algo distinto y se me ocurrió subir por Gambullón al Paseo de las Flores. Después de cruzarme con varios grupos de alemanes por la cota cien, paso por La Caleta, Calleones y subida.

Montaje: piernas de Agustín
246 escalones separan la entrada del paseo. Se hace más difícil porque hay tramos que no hay escalones y no se puede mantener el ritmo. La subida no está muy cuidada, pero aún así, es preciosa. Tomas altura de manera rápida y tienes unas vistas espectaculares de la vega por la zona de La Caleta y La Guardia. Es agotador, te falta el aire, pero llegas. Otro grupo de alemanes (hoy parece que están todos aquí) miraba y subida y me saluda al llegar a la ¡pista de baile! del paseo. Busco la salida del Paseo, saludo la Virgen de Lourdes (que fue referencia para mis padres en algunas de sus promesas, y que me acompañó en mi subida diaria en el año 2004 en la preparación (con final feliz) de las oposiciones) y rumbo a casa. No sin antes pasar por: el Postigo del Mar (ahora Postigo y antes antigua salida del pueblo hacia el norte y el cruce caminos), calle Muralla (discurre paralela a la antigua muralla que rodeaba el castillo y sus aledaños), calle Puerta de la Villa (entrada principal a la Villa, que en tiempos cristianos enlaza con la calle Real), Constitución, Fábrica Nueva y paseo, ya, andando. Precioso final para una tirada pintada de calor y humedad.

Asics (Alma Sana in Corpore Sano)
Por la tarde, ya en Órgiva, con Victorino, un pequeño recorrido por el campo: desde su cortijo hasta Bayacas. Todo subida, con otro tipo de calor: un calor seco que deja la boca como un trapo. Víctor está fuera de forma, pero cuando se pone las zapatillas es "peligroso" aún bajo de entrenamiento. Coronamos hasta Bayacas y bajamos. En la bajada, el guasón me dice: "Ahora voy mejor". Baño.

Buena tarde en Órgiva, buenísima. Vemos la silueta de luces de Salobreña. Anochece, hay mucho tráfico. Al llegar, llueve después de 92 días de sequía.
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SAlu2 :: PacoNavas

jueves, 18 de agosto de 2011

En la pista de atletismo de Salobreña con ¡dos máquinas!

Salida 46:: 17/08/2011
faltan 39456
  recorridos 620

Mis hijos: Marcos y Darío
Ayer descanso. Merecido. Hoy series en la pista de atletismo de Salobreña. Cuando llevas tanto tiempo sin hacer series (son repeticiones de "pequeñas carreras" a un ritmo intermedio: más rápido de lo que uno pueda normalmente y más despacio de lo que sería uno capaz de hacerlo si hiciese una sola). Hemos hecho 10 series de 400 metros.

Habíamos quedado a las 7'30 en el vial. He llegado más tarde y he calentado los tres kilómetros y medio que van desde el vial a la pista. Las piernas están descansadas, pero la sensación de que están un "poco llenas". Parece que el descanso ha sentado bien, hay ganas de correr y, aunque parece que las piernas no van, realmente hay buenas sensaciones, pero hay que "descorchar" la botella.

Jesús, Agustín, yo, Luis, Marcos y Darío
En la pista me encuentro con mi amigo Agustín, Luis y un par de atletas de un nivel fuera de lo normal: Miguel (lo conozco poco, he salido un par de veces a correr con él, pero han hablado que en su tiempo era muy bueno, que estaba a la altura de Pancorbo y otros atletas) y el amigo Jesús Rubio. Jesús sí ha venido a correr muchas veces con nosotros. Tiene un estilo de escuela, pero de escuela buena. Es un auténtico placer ver a Jesús correr, y es que Jesús, hace unos cuantos años estuvo en la élite del maratón español. De la quinta de Esteban Montiel, Jesús atesora 2 horas y 20 minutos (no es exacta la marca, pero ronda ese tiempo) que hace unos años era una marca buenísima. Jesús llegó, incluso, a ganar maratones. Ahora corre por auténtico placer y lastrado por alguna que otra lesión que no le dejan "en paz".

Jesús, Agustín y yo
Siempre hemos recordado a Jesús por sus pasos en los charcos: jamás ha especulado y los cruzaba con osadía por el medio mientras nosotros intentábamos bordearlos para salvar nuestras zapatillas. Cuando salimos y nos encontramos un charco, siempre nos acordamos de él.

Al final han sido 10x400 con descanso de cien metros trotando. Los tiempos no son buenos si los comparo con los de hace tiempo: han rondado el minuto y medio, pero si pienso la última vez que hice series, la verdad ni me acuerdo.

María, el "pulmón" de la familia y Marcos
Las emociones fuertes han llegado casi al final, cuando han llegado los verdaderos máquinas: mis hijos y mi mujer. Llevan todo el verano diciéndome que quieren irse a correr conmigo. Hoy era el día. Al final, Darío no ha querido correr, pero Marcos le ha dado dos vueltas a la pista, y María porque no tenía zapatillas, porque hubiesen caído unos cuantos kilómetros.

 ¡Fantástico! Es un auténtico placer entrenar con la familia al lado.
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SAlu2 :: PacoNavas

martes, 16 de agosto de 2011

El "vuelo del atleta"

Salida 45:: 15/08/2011
faltan 39466
  recorridos 610

El "vuelo del atleta" (ver P.D.)


Los labradores ya están con las habichuelas. Me cruzo con veraneantes que pasean por la vega haciendo su recorrido a pie diario. Como siempre, los caballos pastan tristemente en su lugar habitual. La bruma no nos proporciona buena luz y se intuye mucho calor. Son las 8'25 y estoy llegando al vial.

Agustín
Agustín (mi fiel compañero, hasta ahora me ha acompañado 257 kilómetros este verano) y yo estamos preparados para hacer una visita a nuestro anejo preferido, Lobres. Hoy toca recuperar un poco haciendo kilómetros en terreno llano.

Parece que hay buenas piernas y rodamos en torno a cinco minutos el kilómetro. Buscamos el pozo de Ítrabo, pero renunciamos a la parada en favor de mantener el ritmo. Buen ritmo. Es un ritmo alto, con mucha humedad y calor. Ya en Lobres sí hay una parada obligatoria. Vemos salir, como siempre, el agua del grifo "disparada". Bebemos como podemos y buscamos la Ermita de San Antonio. Desde ese lugar, buscaremos recorrer parte de la Taiba, para coger el margen de la rambla. Añadimos un apendice al circuito, siguiendo la rambla y orientados hacia el asfalto que nos vuelve a conducir al vial. Antes de llegar, me quedo en el desvío que me llevará a la carpintería. Estiramientos y ... playa.

El "vuelo del atleta" (ver P.D.)
P.D.- Hoy he recibido un regalo muy especial. Francisco Paloma me ha mandado una preciosa instantánea de un vuelo majestuoso. Al verla, me he imaginado una secuencia que sigue viva en mi mente: este vuelo se corresponde con una bajada por los Matagallares, sonando Serrat en mis oídos interpretando Cantares de Machado:


Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino

y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar...

Muchas gracias Francisco.


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SAlu2 :: PacoNavas