Salida 79:: 02/10/2011
faltan 39031
recorridos 1045
recorridos 1045
Por supuesto, el sábado hubo descanso. Hoy domingo me encuentro solo. Realmente es ahora cuando necesito compañía, me hace falta algún estímulo que "tire" de mi cabeza y se vuelva a reactivar.
Consigo salir solo. Me ha costado mucho, bastante, más que cualquier otro día. "Voy a disfrutar ", me he dicho. Un Lobres_Corto muy suave es el plan.
A ritmo lento noto como el sol está en mi misma sintonía: sube suave por encima del Conjuro, regalándome un espectro de colores inigualable (recogido días antes por el amigo Francis Paloma): tonos rojizos y amarillos impregnan el cielo azul.
Con ese regalo al órgano visual, sería difícil no expresar también la sensación de frescura, de frescura natural que me brinda el rocío de la mañana en la vega de Salobreña. Las gotas
de agua, condensadas del ambiente, resbalan sobre las hojas de las cañas que moldean el camino. Estas gotas "roban" calor a la tierra para poderse evaporar y producen una sensación de frescor que reconforta.Cuando vas suave, despacio, los kilómetros se hacen muy largos, parecen que no se terminan nunca. Enfilo el cinco, lo paso y giro a la izquierda para meterme en Lobres. Un puesto de zapatos acapara la plaza de Lobres. Me encuentro con mi "amiga" de Lobres: la fuente de NO beber agua. Bebo como puedo y reemprendo la marcha, muy suave.
En todo el trayecto disfruto de los rayos limpios de sol. Cruzo la carretera que sube a Molvízar y veo como dos patos navegan despacio, suave en el balate. Me paro y los miro. Creo que están buscando comida. Se han parado e investigan. Nadan muy suave contracorriente. Están tranquilos, son libres. Siempre me han resultado muy simpáticos. Su vuelo es extresante: mientras las rapaces arrancan y vuelan majestuosamente, los patos aletean a un ritmo despiadado, como si se fuesen a caer constantemente. Allí los dejo, entretenidos y continúo mi marcha.
Echo de menos a mi amigo Rafa. Recuerdo cuando me ilustró toda esta parte de la vega, dándome a conocer la gran variead de frutales que residen en esta zona. Recurdo, especialmente, su clinic sobre los dos tipos de aguacates predominantes: hass y bacon. Era un día propicio para tener esta inestimable compañía.Cuando corono la pequeña subida aledaña al cortijo de Miguel Ángel, aparece un grupo de ciclistas de domingo que vienen "embalaos" intentando coronar mi bajada. Suele ocurrir esto con la gente que sale poco (globeros, que diría el gran Agustín). Pasan como resortes los primeros y los últimos como pueden en una leve tachuela. Sorteo las últimas curvas y llego a la carretera que une Salobreña con Lobres. Falta un kilómetro y continúo igual, muy despacio.
He llegado, caerá periódico y café para un domingo tranquilo, muy tranquilo.
--
SAlu2 :: PacoNavas
No hay comentarios:
Publicar un comentario